Masaje con calor · Mataró
Un calor que deshace la tensión desde dentro.
Termotécnica (Ito-Thermie): calor de plantas medicinales aplicado con un instrumento japonés, el reionki, sobre todo tu cuerpo. Para contracturas frías, estrés y defensas bajas.

¿Te suena?
Siempre frío, siempre tenso, siempre cansado.
Hay cuerpos que viven en invierno aunque sea julio: manos y pies fríos, una contractura que no se va ni con masajes, defensas que caen a la primera de cambio. Y una cabeza que no baja de revoluciones ni durmiendo. Si te reconoces, sigue leyendo: esto va de calor, del bueno.
Cómo saldrás
Caliente por dentro y blando por fuera.
Saldrás con el cuerpo templado desde dentro —ese calor que dura horas, no diez minutos—, los músculos sueltos y la mente en punto muerto. Es de las sesiones donde menos hablo yo y más habla tu propio sistema nervioso, aflojando poco a poco.
Para qué sirve
Lo que el calor hace por ti.
- Relajación de contracturas y tensión muscular
- Estimulación de la circulación sanguínea y linfática
- Refuerzo del sistema inmunológico
- Calma mental y equilibrio del sistema nervioso
- Alivio de molestias menstruales y lumbares asociadas al ciclo
También trabajo de manera parcial: si te duele el cuello, la rodilla, el tobillo o el bajo vientre, aplico el calor solo en ese punto. Bien aplicado en el bajo vientre, el calor del reionki suele aliviar en el momento y ayuda y mucho con las molestias menstruales, tanto en el bajo vientre como en la zona lumbar. En cuello, hombros cargados, rodillas o tobillos, incluso puedes aplicártelo tú con la técnica adecuada.
El calor se aplica siempre de forma indirecta y controlada; no debe confundirse con una quemadura terapéutica.
También en verano
En pleno verano, a 40 grados, y con contracturas por frío.
El verano es una época en que se usa y bastante, mucho más de lo que uno imagina. ¿Con el calor que hace? Justo por eso: por el aire acondicionado. Entrar en un local climatizado con una diferencia térmica considerable, o ponerte bajo el chorro del aire o de un ventilador cuando vas muy sudado, a los músculos no les sienta nada bien: se tensan por el frío y ahí aparecen contracturas y dolores de frío, en pleno verano y a 40 grados. Muy común. Y para estos casos esta técnica va muy y muy bien.
Lo mismo pasa con el exceso de frío por dentro: ensaladas, agua fría, gazpacho, helados, hasta el café con leche de la mañana con hielo. Todo riquísimo, y lo último que apetece a 40 grados es una sopa caliente. Ese exceso acaba agotando el “fuego intestinal” y al poco aparecen las típicas gastroenteritis veraniegas. Para estos casos, la termotécnica aplicada en la zona del estómago es mano de santo.
Un momento especial de la sesión
Ampuku: cuando el vientre también respira.
Dentro de la sesión hay un trabajo específico sobre el abdomen llamado Ampuku — un masaje visceral suave que conecta directamente con la idea de que no se puede separar lo físico de lo emocional. El vientre guarda tensión de la que casi nunca se habla; dejarlo respirar de verdad, aunque sea diez minutos, cambia bastante más que la digestión.
Sin letra pequeña
Calor sí. Quemaduras, no.
¿Quema? No. El reionki transmite calor de forma indirecta y controlada, moviéndose sobre tu cuerpo — nunca se quema nada sobre tu piel.
¿Tengo que desnudarme? Sí: te has de quedar en ropa interior y no te preocupes, que trabajo tapándote al completo y destapando la zona a trabajar, es conveniente que el reionki toque directamente la piel para que tengas el mayor efecto posible de la técnica.
¿A qué huele? A plantas medicinales, con la artemisa como protagonista. Huele bien — es parte del tratamiento.
Cómo es una sesión conmigo
Lo que te vas a encontrar
Huele bien, calienta bien, y en cuanto el calor del reionki empieza a pasar por tu espalda notarás que el cuerpo baja un cambio sin que tengas que esforzarte en ello. Trabajamos tanto boca abajo como boca arriba, así que no te quedas solo con la espalda tratada — llegamos también a manos, pies y cara.
Sesiones de unos 60 minutos. El instrumento combina el calor con presiones y fricciones suaves sobre puntos y zonas concretas: es como recibir un masaje, pero con calor como herramienta.
Por qué Ito-Thermie
Casi cien años dando calor.
La técnica la creó en 1929 el médico japonés Kin-itsu Ito, tras años investigando cómo usar el calor para cuidar la salud — hasta pensó para usarla en familia. El instrumento, el reionki, lleva dentro un incienso especial de plantas que transmite calor sin contacto directo ni combustión sobre la piel. Aquí la enseño y la practico como Termotécnica: la misma técnica.
¿Entramos en calor?
Sesiones en Mataró (Maresme, Barcelona).
Apréndelo tú
¿Y si aprendieras tú a manejar el reionki?
Yo enseño esta disciplina: te enseño cómo se maneja el reionki, cómo trabajar todo el cuerpo y cómo hacerlo de manera parcial (por ejemplo, si te duele el cuello o la rodilla o el bajo vientre, y cómo actuar solo en ese punto). Sin experiencia previa — saldrás sabiendo cuidar con calor, en consulta o en casa.
Nota de bienestar: Las técnicas manuales y holísticas aplicadas están orientadas al bienestar integral y no constituyen actos médicos ni sanitarios. Para cualquier condición de salud, consulta a tu médico. Más información en nuestro aviso legal.
