Homes · T4 · E04 · 28/09/2026 — 11:00

El deseo masculino y la vulnerabilidad

Cuarto episodio de la temporada 4, emitido en directo el Día Mundial contra la Rabia. Con Cecilia Bizzotto, socióloga y sexóloga de la cooperativa SexCoop: por qué cuesta tanto, a los hombres, desear bien — y aún más, hablar bien de ello.

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Selfi de David Herrero con dos compañeras en el estudio 1 de Ràdio Arenys, con el micrófono azul y el rótulo de la emisora al fondo

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La conversación, cara a cara.

Grabado en el estudio 1 de Ràdio Arenys. Si prefieres solo escuchar, tienes el audio completo debajo.

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Deseo aprendido, nunca enseñado

Desear bien no es rendir bien.

Hablar de sexo no debería ser tan difícil. Y, sin embargo, para muchos hombres sigue siéndolo.

En este programa hablamos con Cecilia Bizzotto, socióloga y sexóloga de SexCoop, sobre algo que probablemente nos han enseñado muy poco: cómo vivir y entender nuestra sexualidad más allá de lo que se supone que debe hacer un hombre.

Porque quizá nos hemos pasado años pensando que los hombres debíamos tener mucho deseo, estar siempre disponibles, mantener una erección, aguantar, saber qué quiere la otra persona, provocarle placer... y hacerlo todo sin dudar nunca. Como si el sexo fuera una prueba que debemos superar y nuestro cuerpo, un examen que debemos aprobar.

Y cuando algo no funciona, llega la vergüenza.

Una erección que no llega. Una eyaculación demasiado rápida. Menos deseo del que «deberíamos» tener. Un dolor que no explicamos. Un cuerpo que ya no responde como cuando teníamos veinte años.

Y entonces aparece esa sensación tan masculina de: si esto no me funciona, quizá yo tampoco funciono.

Pero detrás del deseo y de las dificultades sexuales hay mucho más que fisiología. Cecilia nos habla de la sexualidad como un fenómeno biopsicosocial: el cuerpo, la mente y el entorno están continuamente relacionándose. El estrés, las hormonas, los medicamentos, las experiencias, la presión por el rendimiento, la relación de pareja, lo que hemos aprendido... todo puede formar parte de la misma ecuación.

Y aquí aparece una idea que atraviesa buena parte de la conversación: no hemos nacido sabiendo cómo vivir nuestra sexualidad. Nos han enseñado a hacerlo.

Nos han enseñado con lo que nos han dicho, pero también con lo que no nos han dicho. Con los silencios. Con la vergüenza. Con lo que hemos visto en casa. Con los amigos. Con las películas. Con la pornografía. Con internet.

Porque no hablar de sexo también es una manera de educar sexualmente.

Y quizá este sea uno de los grandes problemas: cuando no hay educación, la pornografía acaba ocupando un espacio que no le corresponde. No porque sea necesariamente «la fuente de todos los males», sino porque una coreografía pensada para ser un espectáculo no puede convertirse en el manual de instrucciones de nuestra vida sexual.

Por eso hablamos también de qué significa realmente educación sexual.

No es enseñar a niños y niñas a tener sexo. Es aprender sobre el propio cuerpo, los límites, el consentimiento, la comunicación, el afecto, los vínculos, el respeto, el deseo, la diversidad y también sobre cómo detectar aquello que no nos hace bien.

Y esto no es solo cosa de jóvenes.

Quizá también nos haga falta un poco de educación sexual a los adultos. Porque muchos llegamos a la vida adulta cargando ideas que hace años que no hemos cuestionado. Y aquello que un día aprendimos como una norma acaba convirtiéndose en una manera automática de vivir.

Hablar de ello, ponerle palabras y descubrir que aquello que nos pasa también le pasa a mucha otra gente ya puede ser una forma de liberación.

Quizá por eso es tan importante crear espacios donde los hombres podamos decir, sin tener que hacernos los fuertes:

"Esto me pasa."

"Esto me da miedo."

"No sé qué me pasa."

"No tengo ganas."

"No se me levanta."

"Me duele."

"No sé cómo hablarlo con mi pareja."

Y descubrir que decirlo no nos hace menos hombres.

Al contrario.

Quizá la vulnerabilidad no es lo que nos quita masculinidad.

Quizá es lo que nos permite empezar a vivirla de otra manera.

Y si tuviéramos que quedarnos con una sola idea de la conversación con Cecilia, probablemente sería la que ella misma dejó para el final: quitarnos de encima la presión por el rendimiento y permitirnos vivir la sexualidad con más ligereza, más expresión y más diversión.

Porque quizá el sexo no debería ser una prueba.

Quizá simplemente debería poder ser una experiencia compartida.

Puedes seguir a Cecilia Bizzotto en Instagram, y a SexCoop en Instagram y en la web sexcoop.es.

Si te resonó, tres preguntas para llevarte esta semana — son las que dejamos a los oyentes en directo:

  1. ¿Cuántos problemas que llamamos «sexuales» son, en realidad, problemas para hablar de lo que nos pasa?
  2. ¿Cuándo reservaste, por última vez, un espacio pequeño solo para tu propio deseo?
  3. ¿Qué dejarías de demostrar, si pudieras?

Y si quieres contarme, ya sabes: escríbeme, o llama cuando volvamos en directo al 93 795 79 12.

Música del programa

Si quieres seguirnos estamos en directo en Ràdio Arenys de Mar todos los lunes de 11:00 a 12:00 en el dial 91.2 de la FM y si nos quieres seguir desde fuera del Maresme, también a través de la web de la emisora https://www.radioarenys.cat/

Lee el guion del programa

La escaleta completa del programa —sintonía, canciones, guion literal y cierre— tal como la llevamos al estudio. Documento en catalán, 6 páginas.

Lee la escaleta (PDF)

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