Medicina Tradicional Japonesa
Un estímulo que se queda trabajando por ti.
Las agujas intradérmicas —hinaishin, popularizadas por el Dr. Kobei Akabane— son microagujas que se fijan a la piel con un esparadrapo y se dejan puestas varios días, prolongando el efecto del tratamiento cuando ya estás en casa.

Agujas intradérmicas · Hinaishin
Agujas que se quedan trabajando días.
El método Hinaishin —del japonés HI (piel), NAI (dentro) y SHIN (aguja)— fue popularizado en Japón hace más de 30 años por el Dr. Kobei Akabane como alternativa a la acupuntura tradicional, cuya intensidad suele ser corta y profunda. Las agujas que utiliza se conocen también, por su nombre, como agujas Akabane.
Son agujas diminutas (habitualmente entre 3 y 7 mm, y hasta ultrafinas de 0,3 mm según el formato) que se introducen de forma tangencial —paralela a la piel, sin llegar al músculo— y se sellan con un pequeño esparadrapo hipoalergénico. Ahí se quedan, dando un estímulo suave y continuo, en lugar de la estimulación corta e intensa de la aguja tradicional.
Las uso sobre todo en oreja, manos, pies y puntos gatillo que quiero mantener estimulados entre sesiones. Son prácticamente imperceptibles: la mayoría de la gente se olvida de que las lleva.
Para qué se usa
El alivio que no se apaga al salir de la consulta.
- Alivio prolongado de contracturas crónicas y dolor musculoesquelético
- Desactivación continua de puntos gatillo (nudos musculares)
- Regulación del dolor en lesiones posturales acumuladas
- Prolongación del efecto de otras sesiones (shiatsu, acupuntura, zonal)
- Ideal para personas sensibles o con miedo a las agujas grandes
Actúan por acumulación de estímulo: al ser tan suave pero tan sostenido en el tiempo, el cuerpo termina por ceder y relajar la zona bloqueada, enviando una señal refleja al cerebro para que no vuelva a mandar tensión al músculo.
Un detalle que marca la diferencia
El arte de la permanencia.
Lo que más me gusta de esta técnica es que rompe el límite de la camilla. Normalmente vienes, te trato, te alivias y te vas. Con estas microagujas, el tratamiento se va contigo a casa. Si tienes un punto de la espalda que siempre vuelve a saltar a los pocos días de un masaje, la aguja se queda ahí "custodiando" la zona. Es como dejar un terapeuta de guardia en miniatura metido en tu bolsillo.
Cómo es una sesión conmigo
Lo que te vas a encontrar
Olvídate de la idea de "clavar" una aguja: la colocación es tan superficial que casi ni se nota el pinchazo, a menudo se siente más la presión del dedo que la aguja en sí. Una vez puesta y tapada con el parche, te olvidas de ella: puedes ducharte, moverte y hacer tu vida normal.
Te explicaré exactamente cuántos días llevarla (suelen ser de 3 a 5 días) y cómo quitártela en casa de forma totalmente limpia y sin enterarte. También puedo combinarlas con una sesión de acupuntura zonal u otra técnica para prolongar su efecto.
Técnica compañera
¿Buscas la acupuntura zonal?
El curso combina ambas: las intradérmicas prolongan el efecto en casa y la zonal trata cualquier zona del cuerpo desde doce puntos en muñecas y tobillos.
¿Quieres probar esta técnica?
Sesiones en Mataró (Maresme, Barcelona).
Formación relacionada
Esta técnica también la enseño
Consulta el calendario de próximas convocatorias y fechas.
Nota de bienestar: Las técnicas manuales y holísticas aplicadas están orientadas al bienestar integral y no constituyen actos médicos ni sanitarios. Para cualquier condición de salud, consulta a tu médico. Más información en nuestro aviso legal.
