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Una web que no te da trabajo.

Ikigai es la forma en que construyo webs profesionales que puedes mantener sin miedo y que no se van desmontando con cada cambio. Y empieza antes del diseño: te ayudo a entender qué tiene que decir tu web, y después la construyo para que lo diga bien.

¿Por qué se llama Ikigai? ↓

Hablemos de tu web

David trabajando en código y en la web del sistema Ikigai

¿Por qué Ikigai y no cualquier otro nombre?

Porque antes de diseñar, buscamos el ikigai de tu proyecto.

En japonés, ikigai (生き甲斐) significa algo así como «razón de ser»: aquello por lo que merece la pena levantarse por la mañana. En su lectura más popular, es el punto donde se cruzan cuatro cosas: lo que amas, lo que se te da bien, lo que el mundo necesita y por lo que te pueden pagar.

Con tu web hacemos exactamente eso: no elegimos una plantilla y la rellenamos, sino que buscamos el cruce antes de dibujar una sola pantalla.

Diagrama del ikigai: lo que amas, en lo que eres bueno, lo que el mundo necesita y por lo que te pueden pagar se cruzan en tu propósito

Donde se cruzan esas cuatro respuestas está el mensaje que la web tiene que decir. Eso es el ikigai de tu proyecto — y todo lo que viene después (arquitectura, contenidos, diseño, WordPress) sale de ahí.

Por qué existe Ikigai

Porque una web no debería convertirse en otro trabajo.

Después de más de 40 años desarrollando software, he visto el mismo problema muchas veces: una web empieza pareciendo sencilla y acaba pidiendo atención cada vez que alguien quiere cambiar algo.

La plantilla que se queda corta

Puede ser una decisión estupenda si solo necesitas estar en internet. Pero cuando tu negocio necesita contar algo propio, empiezan los apaños.

El editor que lo deja todo libre

Al principio parece fantástico poder moverlo todo. Después, cada cambio de tipografía, color o margen deja una pequeña cicatriz.

La web llena de parches

Funciona, sí, pero cada mejora se suma a la anterior hasta que nadie sabe muy bien qué se puede tocar sin romper otra cosa.

Por eso Ikigai trata el diseño como un sistema. Las reglas importantes están decididas antes, no escondidas en cien rincones distintos. Cambiar el color de tu marca debería ser un ajuste, no una operación a corazón abierto.

Antes de hacer la web · Sesión de claridad web

Antes de diseñar tu web, ponemos orden.

Una web puede ser rápida, accesible y visualmente impecable y aun así no explicar bien por qué alguien debería elegirte. Por eso antes de abrir Figma —o de tocar WordPress— hablamos: qué haces, a quién te diriges, qué quieres destacar, qué partes de tu historia importan y qué quieres que haga alguien cuando llegue a tu web.

No es coaching ni terapia. Es ordenar lo que quieres comunicar para convertirlo en una web clara, coherente y orientada a un objetivo.

«Hago muchas cosas y no sé cómo ponerlas»

Cuando hay varias líneas de negocio, servicios que se solapan y una Home que no sabes por dónde empezar, no conviene empezar por diseño.

«Mi web actual ya no me representa»

Si todo lo que haces parece importante y nada destaca, el problema no es la plantilla: es que falta jerarquía.

«Quiero contar mi historia sin hacer un currículum»

La biografía debe explicar cómo se construyó tu manera de trabajar, no solo demostrar años de experiencia.

Sales de la sesión con claridad (qué quieres decir), jerarquía (qué debe destacar), arquitectura (qué páginas necesitas), narrativa (cómo contar tu historia), conversión (qué acción pides) y dirección (qué no hace falta añadir).

"Tú cambias el contenido. El sistema se ocupa del diseño."

"No necesitas aprender a ser webmaster para tener una buena web."

"Todo lo aburrido, de mi cuenta."

Qué recibes

Una web que puedes usar sin pedir permiso.

Lo que ves es lo que se publicaTe enseño una maqueta navegable antes de construirla, para que no haya sorpresas al final.
Una web que mantiene el tipoColores, tipografías y espacios siguen unas reglas comunes, aunque la web crezca.
Puedes editar el contenidoTextos, imágenes, vídeos y enlaces desde un panel sencillo, sin tocar código.
Carga rápida desde el principioTrabajo las imágenes y la estructura para que la web no arrastre peso innecesario.
Preparada para que Google la entiendaLa estructura, los títulos, los enlaces y los textos alternativos no se dejan para el último día.
Si algo sale mal, hay una copiaLas copias de seguridad permiten recuperar la web sin cruzar los dedos.
Tu web es tuyaEstá construida sobre WordPress, una plataforma estándar, sin encerrarte en un sistema propietario.
Los cambios no exigen cirugíaEl diseño está preparado para que actualizar contenidos no obligue a rehacer la web.

Podría hablarte de módulos, WebP, caché y un montón de palabros. Pero seguramente lo que quieres saber es si la web funcionará, si podrás cambiar las cosas sin romperla y si habrá alguien que se ocupe de ella. Eso sí te lo puedo explicar.

El método Ikigai

No diseñamos alrededor de lo que tienes. Sino de lo que el visitante necesita entender.

El diseño debe hacer visible la estrategia, no sustituirla. Por eso el orden es siempre: qué decir → qué enseñar → qué ordenar → qué diseñar → qué construir.

Descubrir

Qué haces, a quién, qué problema resuelves y dónde quieres estar en 3–5 años.

Separar y encontrar el hilo

Clasificamos cada elemento —producto, servicio, herramienta, activo, afición— y buscamos qué tienen en común.

Jerarquía

Tronco, ramas, herramientas, activos y pruebas. No todo puede ser plato principal.

Historia y mensaje

Cada etapa responde a qué ocurrió, qué aprendí y qué cambió en mi manera de trabajar. De ahí sale una frase: ayudo a [persona] a [resultado] mediante [forma diferencial].

Home y arquitectura

La Home responde a quién eres, qué haces, para quién, qué te diferencia y qué puedo hacer aquí. Una página existe solo si tiene una razón: objetivo, audiencia, mensaje, prueba y CTA.

Diseño y WordPress

Solo entonces: layout, imágenes, tipografía, componentes y paso a WordPress. Así no hay que desmontar después lo ya construido.

Webs construidas con Ikigai

Cada una tiene su mundo. Ninguna empezó con una plantilla.

Ver todas las webs reales →

Web de Trimendes construida con Ikigai

trimendes.cat

Trimendes

Trío vocal armónico (swing, jazz, vintage). Una web a la altura de lo que hacen sobre el escenario: espectáculos, agenda, galería, vídeo, quiénes son y dossier de prensa para programadores.

Ver el caso completo →

Web de SwingMaresme construida con Ikigai

swingmaresme.com

SwingMaresme

Escuela de baile en Mataró y el Maresme. Una web de gestión real: cursos regulares e intensivos, horarios, profesores, FAQ, testimonios y reservas.

Ver el caso completo →

Web de David Herrero construida con Ikigai

david-herrero.com

Esta misma web

Marca personal con tres líneas de trabajo —acompañamiento, formación y sistemas— unidas alrededor de una sola mirada: ver el patrón detrás del síntoma y acompañar el proceso.

Ver el caso completo →

Lo que tienen en común las tres: un diseño fiel a su mundo, una estructura que se puede mantener y personas que pueden actualizar sus contenidos sin convertirse en técnicos de soporte de sí mismas.

Cómo contratarlo

Estrategia antes del diseño, en el formato que necesites.

Incluida en tu web

La fase de claridad forma parte de todas las webs profesionales Ikigai. Sin coste separado.

Fase independiente

Sesión + documento breve de 3–10 páginas (objetivo, público, mensaje, pilares, arquitectura, Home, CTAs, tono) con una ronda de revisión. Si seguimos con la web, se descuenta parcialmente.

Solo la claridad

Si no necesitas desarrollo, te llevas la arquitectura validada y la puedes construir donde quieras.

Alcance cerrado para que no se convierta en consultoría infinita: una conversación estructurada, una síntesis, una revisión y un cierre. Y con límites claros: no es terapia, ni coaching personal, ni branding completo, ni plan de marketing anual. Si detecto que necesitas alguno, te lo digo, pero no lo sustituyo.

Precios orientativos: Web Profesional 800 €, Profesional+ 1.200–1.500 € según alcance, mantenimiento 300 €/año con hosting, dominio y 2 h/mes de cambios. Los plazos se confirman por proyecto. Detalle y proceso paso a paso en Sistemas.

¿Quieres una web que te quite trabajo?

Cuéntame qué tienes ahora, qué necesitas y vemos si Ikigai tiene sentido para ti.

Hablemos

Preguntas frecuentes

Antes de empezar

¿Ikigai es una plantilla?

No. Es un método de trabajo: cada web parte de un diseño propio y único. No hay dos webs Ikigai iguales.

¿Necesito saber programar para editar mi web?

No. Puedes cambiar textos, imágenes, vídeos y enlaces desde un panel sencillo. No necesitas saber qué versión de PHP tienes ni hacer un curso de WordPress para gestionar tu web. La parte técnica queda resuelta.

¿Puedo romper el diseño si toco algo?

La idea es que no. La estructura y el estilo viven en el sistema, así que puedes editar el contenido sin convertir cada cambio en una operación de cirugía estética.

¿Puedo tener la web en varios idiomas?

Sí: la estructura está preparada para añadir idiomas cuando lo necesites.

¿La sesión de claridad es coaching?

No. No buscamos tu propósito vital ni hacemos terapia: ordenamos lo que quieres comunicar para que la web no tenga que inventarse un mensaje que tú aún no tienes claro.

¿Qué me llevo exactamente?

Un documento breve con objetivo, público, mensaje, pilares, mapa de páginas, jerarquía, CTAs, tono, lo que sobra, lo que falta y la estructura de la Home. Lo suficiente para construir, sin un tocho de 50 páginas.

¿Y si luego hago la web en otro sitio?

Puedes contratar solo la fase de claridad y llevarte la arquitectura validada donde quieras. El trabajo estratégico se paga por sí mismo.

¿Quieres saber cuánto cuesta y cómo trabajo paso a paso?

Toda esa información —precios, mantenimiento, y el proceso completo— vive en Sistemas.

Ver precios y proceso